La moda y la tierra: una nueva era

Hoy en el día de la tierra quiero contarles cómo la industria de la moda ha explorado los problemas ambientales creando industrias paralelas de moda sostenible, que tienen como base la re-utilización y el reciclaje.

Sabemos que nuestro planeta está sufriendo por nuestra inconsciencia, descuido y comportamientos que producen contaminación o la sobre producción de materiales no bio degradables, entre otras. Esta industria no es ajena a estas situaciones, por esto, durante los últimos años se han desarrollado materiales y procesos más amigables con el medio ambiente. Veamos cuáles son:

La moda vintage: Los mercados de pulgas han existido toda la vida. Desde las ventas de garaje hasta ferias mucho más estructuradas, les han permitido a generaciones enteras des hacerse de lo que no usan, obteniendo una ganancia por su venta. Hoy en día, comprar ropa, zapatos, carteras y otro tipo de accesorios de segunda es cool. La onda hípster ha revivió nuestra nostalgia y la añoranza del ayer. Como dicen por ahí: “todo tiempo pasado fue mejor”. Por esto, la industria de segunda tuvo un re nacimiento y aunque no todos visitemos este tipo de ferias, si hemos, al menos, des empolvado los baúles de nuestras mamás y tías para sacar el toca discos, las pañoletas, los aretes grandes, las gafas de sol, las mangas bombachas, los jeans de tiro alto y los tacones puntudos.

Todas las grandes ciudades tienen su mercado o feria de segunda mano. En Miami el Flea Market lo encuentras en Wynwood; en Barcelona, Palo Alto, el más famoso, está ubicado cerca al frente marítimo de Poble Nou; y en Bogotá el Mercado de Pulgas de San Alejo, en la 7ma con 24, se lleva a cabo todos los domingos. Por otra parte, en Sydney, aunque organizan mercados de las pulgas, han llevado la experiencia vintage a otro nivel. Dentro de uno de los centros comerciales más elegantes de la ciudad conviven, en sus pasillos, marcas de lujo como Miu Miu y Christan Louboutin con puestos más informales donde venden Levi’s de segunda.

Re-utilización de textiles: Dentro de este mundo de re-utilización la tendencia más popular es la de las prendas hechas de demin. En Los Ángeles existe un almacén on-line que se especializa en vender pantalones y faltas elaboradas en jean usado. Re/Done es una marca sostenible que usa la nostalgia como base para desarrollar prendas impregnadas de “historia”, pues compran ropa usada de jean y la convierten en piezas únicas con hormas modernas.

Venta de artículos de lujo de segunda: La “luxury consignment industry” es un nuevo nicho de la industria de la moda que maneja la venta de artículos de lujo de segunda. Promete solucionar dos grandes problemas: acerca las marcas de lujo a un mercado que de otra manera no las podría costear y ayuda a que mujeres adineradas tengan un flujo más activo en sus closets pues tienden a ser acumuladoras sin escrúpulo.

Esta industria cobra relevancia en el mundo de la moda sostenible porque mueve más de mil millones de dólares anuales. Uno de sus almacenes más reconocidos es de The Real Real, startup que para el año 2016, en su quinta ronda de inversión, recaudó 40 millones de dólares. Su dinámica es muy sencilla, los artículos que se planean vender son enviados a la compañía para su revisión, una vez evaluados y valorizados son ofrecidos en la página web del almacén. Al venderse, son enviados por correo a su nuevo dueño. Esta transacción tiene un costo que equivale a un porcentaje del valor final del artículo. Tiendas como The Real Real permiten el intercambio de mercancía usada de marcas como Hermès, LV, Ferragamo, Chloé, y muchas más.

Alquiler de artículos de lujo: Aunque las tiendas para alquiler de trajes siempre han estado presentes en las calles de las grandes ciudades, nunca han tenido un espacio dentro del consumidor más que el de suplir una necesidad específica: ahorrar un poco de dinero cuando se tiene un evento especial. Estos almacenes siempre han recibido rechazo por parte de los estratos altos, pues son lo opuesto a la clase y la exclusividad. Sin embargo, con la llegada de las redes sociales, las blogueras y la necesidad de mostrar opulencia y estatus, ahora es posible encontrar almacenes que alquilan artículos de lujo como carteras de diseñador, vestidos formales e informales, abrigos, joyas, entre otros. Por ejemplo, en Estados Unidos Rent the Runway, apunta a lo que han hecho por décadas los famosos, utilizar una prenda de diseñador por una noche. De la misma manera, en Australia, Hire Attire, que  atiende un público más informal, ofrece prendas de marcas internacionales como For Love and Lemons, Realisation, Camilla, entre otras.

Telas hechas con materiales reciclados: La tendencia que más ayuda al medio ambiente es la producción de textiles de materiales reciclados. El sector que más ha implementado esta tendencia es el deportivo puesto que el  PET (polietileno tereftalato) es el material más estudiado. Las fibras resultado del reciclaje de las botellas y las redes de pesca se utilizan para fabricar prendas deportivas como chaquetas, zapatos y licras. Para el Mundial de Fútbol de Sud África todos los equipos patrocinados por Nike usaron equipamientos hechos con materiales reciclados. Adidas no se queda atrás, para este año lanzará unos zapatos de su línea Boost hechos completamente con materiales recogidos por Parley en las aguas del océano. Por otra parte, la marca catalana Reset Priority produce vestidos de baño hechos con nylon regenerado a partir de redes de pesca y botellas de plástico dispersas en los océanos.

Así podemos ver que, algunas de las industrias productoras más prósperas del mundo están re considerando su nivel de contaminación, ofreciéndole al consumidor alternativas más eco- amigables.


Fashion and Earth: A New Era

On this Earth Day I want to tell you how the fashion industry has explored the environmental problems and created paralel industries that focus on sustenaibility which have a base of recycling and reutilization. We know that our planet is suffering due to our arbitrary practices like contamination, our production and abuse of non biodegradable materials amongst other things. The fashion industry is no different, but throughout the last few years there have been multiple developments of other options that are environmentaly friendly. Let us see what they are:

Vintage fashion: Flea markets have been around for ever. From garage sales to much more structured fairs, they have allowed whole generations to get rid of what they do not use by earning compensation from a previous investment. Today, buying second hand clothes, shoes, wallets and other accessories is cool once again. The hipster wave revived our nostalgia and longing; As they say out there: vintage is better. For this reason, the second hand industry had a rebirth and eventhough not all of us visit these type of fairs, we all have dusted off our mom’s and aunt’s trunks to take out the vynil, the scarves, the big earrings, the sunglasses, baggy sleeves, high-waister jeans and pointed heels. All the big cities have their market or fair: in Miami one of the Flea Markets is located in Wynwood, in Barcelona there are several, the most famous is called Palo Alto and it is located near the maritime front of Poble Nou and in Bogota the Flea market of San Alejo is held every Sunday on 7th with 24 (address). On the other hand, in Sydney, eventhough they do not organize flea markets, the vintage experience has been taken to another level. Within one of the city’s most elegant shopping centers, luxury boutiques such as Miu Miu and Christan Louboutin stand next to more informal outlets where second-hand Levi’s are sold.

Re-using textiles: Within this world of reuse, the most popular trend is that of garments made of demin. In Los Angeles, there is an on-line store that specializes in selling pants and shorts made of used jeans. Re/Done is a sustainable brand that uses nostalgia as a basis to develop clothing impregnated with “history”. They buy used jean clothing that turns into unique pieces with a modern feel and look.

Second-hand market for luxury items: The luxury consignment industry is a new arm of the fashion industry that manages the sale of second-hand luxury goods. It promises to solve two major problems: bringing luxury brands to a market that otherwise could not afford them and helping wealthy women have a more active flow in their closets given that they are unscrupulous collectors. This industry comes to prominence within much of sustainable fashion because it moves more than a billion dollars annually. One of its most recognized stores is called The Real Real, a startup that raised 40 million dollars in its fifth round of investment last year. Their dynamic is very simple, you send the articles that you want to sell for inspection, these are evaluated and posted on the store’s website. Once sold, they are mailed to their new owner. This transaction has a cost that is equivalent to a percentage of the final price of the item. Stores like The Real Real allow the sale of used merchandise from brands like Hermès, LV, Ferragamo, Chloé and many more.

Renting luxury items: Although stores dedicated to rent clothing have always been present on the streets of big cities, they have never had a space inside the consumer’s mind other than meeting a specific need: save a little money when you have a special event. These warehouses have always been rejected by the upper class, as they are the opposite of class and exclusivity. With the arrival of social media, bloggers and the need to show opulence and status, we can find stores that rent luxury items such as designer purses, wallets, informal and formal dresses, coats, jewelry, among others. In the United States, for example, Rent the Runway points to what celebrities have done for decades, wear designer clothes for one night. In Australia, for example, Hire Attire serves a more informal audience. Here you can find international brands like For Love and Lemons, Realisation, Camilla, among others.

Textiles made from recycled materials: The trend that helps the environment the most is the production of textiles from recycled materials. The athletic clothing sector has implemented this trend the most and has used PET (polyethylene terephthalate), the most studied material. It is used to make sportswear such as jackets, shoes and lycra from bottles and fishing nets. For the 2014 World Cup that took place in South Africa, all Nike-sponsored teams used equipment made from recycled materials. Adidas is not far behind and this year they launched shoes in their popular Boost line that were made entirely from materials collected by Parley from the ocean waters. On the other hand, Reset Priority is a Catalan brand that produces swimwear made from regenerated nylon, platic bottles and fishing nets recovered from the ocean.

Although we are a society that will never stop producing, we can see some of the world’s most prosperous and recognizable brands are awknowledging that pollution is a huge issue and they are rethinking their choices of materials, offering more eco-friendly alternatives to consumers and making a proper contribution.

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